Transformación digital significa integrar tecnología a estrategias a largo plazo que revolucionen de manera radical la experiencia del cliente, el modelo de negocio o las operaciones de cualquier compañía. Hoy vemos esa realidad en muchos productos y servicios que, en su mayoría, aprovechan la innovación digital y la ponen al servicio de una industria. Sin embargo, pocas de ellas actúan sobre el mercado de la salud o abren la posibilidad para que poblaciones con limitaciones sensoriales o físicas puedan mejorar su vida a través de la tecnología. ¿Es posible? ¿Vale la pena invertir en transformación digital para la salud?.

En Colombia vivimos el periodo del “bono demográfico”. Según el DANE y el Ministerio de Salud, pasamos un momento de transición demográfica dado por el incremento de la población joven así como del grupo de personas mayores de 60 años. El futuro depara un mayor crecimiento de los adultos mayores y más retos en términos de accesibilidad y suministro de herramientas que permitan mejorar la vida de los colombianos. ¿Puede ser la transformación digital un aliado?

En el contexto del proceso de transición demográfica, el envejecimiento de la población del país tiene la siguiente dinámica: la población de 60 años o más tiene tasas de crecimiento superiores al crecimiento de la población total, entre 1985 y el año 2013, la población total de 60 años o más pasó de 2.143.109 a 3.815.453 en el 2005 y para el 2010 se proyectó en 4.473.447 de personas mayores, con un ritmo de crecimiento del 3.18% promedio anual en ese periodo. Para el 2015 se proyecta un crecimiento de la población mayor en un 3.51% y del 3.76% para el 2020. — De acuerdo, al Ministerio de Salud.

En el mundo existe un panorama similar, pero resulta aún más interesante revisar las cifras de personas con algún tipo de discapacidad que según el Informe Mundial de la Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud, pueden llegar a ser entre 785 y 975 millones adultos. De esta cifra, más del 3% sufre de alguna discapacidad significativa de funcionamiento y, si se incluyen niños, el número de personas con discapacidad en el mundo puede llegar a más de mil millones.

El informe asegura que uno de los mayores problemas de la población con discapacidad resulta ser la ausencia de herramientas asistenciales que complementen las deficiencias sensoriales o físicas de los usuarios. En ese sentido, asegura que, por un lado, la distribución de dispositivos asistenciales y por otro, la tele-rehabilitación (a partir de tecnologías de video, teleconferencia, teléfonos móviles y equipos de recopilación de datos y tele seguimiento) resultan en aportes realmente significativos para los usuarios.

En los lugares donde se dispone de internet, las técnicas de salud electrónica (telesalud o telemedicina) han permitido a las personas de las zonas remotas recibir tratamiento de especialistas que se encuentran en otros lugares. — Según el Informe mundial sobre la discapacidad de la OMS.

¿Cómo podemos hacer que estas herramientas tecnológicas mejoren de manera significativa no solo industrias, sino, más puntualmente, la vida de millones de personas con algún tipo de discapacidad? Incrementar el desarrollo de dispositivos y el uso de tecnologías (incluso ya existentes) en pro del usuario final- es una tarea titánica aún por completar. Cada día los dispositivos pueden medir de manera más precisa a través de inteligencia artificial, geo-localización e incluso realidad aumentada la información de salud de los usuarios. Más redes se crean para mejorar el bienestar y la salud mental (que puede ser un artículo completo aparte) e incluso más y más emprendedores digitales lanzan innovaciones que contribuyen a la salud de millones de personas.

¿Usted es, como yo, de las personas que no pueden vivir sin un celular? ¿Usted lee, aprende, escucha, ve y comprende la información que está a su disposición en Internet? ¿Le sirve para su vida diaria?. Ahora piense por un segundo en cómo esta realidad cambia de manera radical para las más de mil millones de personas en el mundo con algún tipo de discapacidad.

Si bien se han hecho grandes avances en diferentes países, en Colombia, lamentablemente, la transformación digital para el sector salud aún es prácticamente inexistente. Desde Apple hasta Zara han diseñado estrategias de usabilidad y accesibilidad para que sus productos puedan llegar a más personas. En nuestro país, se han hecho esfuerzos pequeños pero significativos para aumentar la accesibilidad sobre todo desde clínicas y EPS, pero el trabajo aún no constituye lo que debería hacer un país para que su población discapacitada, mayor y en general para que cualquiera pueda realmente vivir un servicio de salud digno. Acá dejamos ideas y ejemplos de cómo la transformación digital se ha puesto al servicio de las personas y mejorado vidas y les mostramos cómo nos la imaginamos.

 








¿Cómo nos imaginamos la transformación digital aplicada a la accesibilidad?

  • Herramientas que permitan consultar historial clínico de manera transversal en diferentes centros de salud.
  • Pantallas y dispositivos asistenciales disponibles en establecimiento que mejoren experiencias de compra.
  • Uso de big data para personalizar gustos e intereses de la población creando experiencias adaptadas a las necesidades físicas o sensoriales de cada usuario online y offline.
  • Apps que hagan uso de realidad aumentada e inteligencia artificial para extender y complementar experiencias sensoriales.
  • Herramientas para la automatización de procedimientos, medicamentos y sistemas de información que agilicen la experiencia de los usuarios.
  • Gadgets que permitan el análisis y la toma de acción frente a múltiples comportamientos biológicos y puedan alertar o crear pedagogía.
  • Desarrollo de interfaces especiales para uso de herramientas que permitan informar a los usuarios finales y hagan uso de dictado a voz e inteligencia artificial.
  • Desarrollo de herramientas de monitoreo y control de indicadores de salud de manera remota.
  • Herramientas que incrementen habilidades de interacción, comunicación, asistencia y apoyo a usuarios con discapacidad neuronal, trastornos emocionales o dificultades de aprendizaje.

¿Alguna otra idea de transformación digital? ¡Hablémosla!

Contáctame a andres.fernandez@imaginamos.com.

Andrés Fernandez R. Director de crecimiento en Imaginamos.